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ECOLOGIA

23 de julio de 2020

El yaguareté deja una ganancia de 7 millones de dólares al año en El Pantanal

Por Horacio Torres (*) A 2000 kilómetros al norte de Resistencia se encuentra el Pantanal. Se trata del humedal más grande del mundo, ubicado en las nacientes mismas del Río Paraguay y en el corazón del Mato Grosso. En 2001 fue reconocido por la UNESCO como patrimonio natural de la humanidad, por su gran riqueza en biodiversidad, muy similar a la que tenemos en nuestro Impenetrable.

Foto: El Impenetrable / Matias Rebak - Rewilding Argentina.

 

 

La noticia más novedosa proveniente de aquel territorio es el crecimiento económico que el ecoturismo le aporta a la región con casi 7 millones de dólares al año, a partir del avistaje del yaguareté, que redituó 56 veces más que los daños que pudo haber ocasionado a los hacendados con la predación del ganado.

Foto: El Impenetrable / Gerardo Cerón.

 

 

Fue así que el yaguareté pasó a convertirse de villano en héroe, en una región donde la principal actividad productiva es la ganadería. Antiguamente hubo una fuerte presión de caza, emprendida por hacendados que perseguían al yaguareté, por las pérdidas económicas que este felino les ocasionaba con el ataque al ganado. No obstante, se logró invertir drásticamente la ecuación: ahora prácticamente nadie caza al yaguareté que vale mucho más vivo, que muerto.

 

EL YAGUARETÉ COTIZA EN ALZA

Tanto, que este importante beneficio monetario no solo alcanza al hacendado, que además del trabajo de campo ahora se dedica al ecoturismo, sino también al campesino pobre, que a partir del interés por la observación mejoró sustancialmente sus ingresos con el trabajo como guía de turismo de sitio. Además el 80% de los turistas hacen donaciones voluntarias para un contribuir al desarrollo de programas de convivencia entre sistemas productivos tradicionales (ganadería) y nuevas economías que surgen a partir del ecoturismo.

El Pantanal.

 

 

Lo cierto es que el turismo de la vida silvestre ha crecido exponencialmente –generando condiciones de prosperidad donde antes había supervivencia tanto para tigres, como humanos- y se ha utilizado como argumento financiero para la conservación de las especies.

Un reciente estudio realizado con operadores de turismo en El Pantanal, específicamente en la región de Porto Jofre, entre Poconé y Barón de Melgaço, aportó importantes revelaciones en una región que basa su economía en la ganadería, pesca deportiva y turismo de naturaleza.

El Pantanal.

 

 

GANANCIAS PARA TODOS

Los investigadores compararon ingresos de agencias de turismo, posadas, guías turísticos y ganaderos, además de analizar datos sobre la cría de bovinos en el área. Fue así que los servicios de alojamiento y alimentación aumentaron un 20 %: de 184 camas disponibles en 2010, pasaron a tener 221 camas, en 2016.

El Pantanal.

 

 

Uno de los analistas, Fernando Tortato, biólogo e investigador del Instituto Panthera, que trabaja con onzas en el Pantanal, determinó en el estudio realizado en 2015 que el ecoturismo de avistaje de yaguareté representó un ingreso bruto anual de 6,8 millones de dólares. En contraposición la investigación, consideró que la predación de jaguares (como también se llama al yaguareté) al ganado de granjas, causó pérdidas de 121 mil dólares al año.

El Pantanal.

 

 

La diferencia entre ganancias y pérdidas, en la evaluación de los investigadores, refuerza la idea del turismo de vida salvaje como una herramienta para aumentar la tolerancia de jaguares en las granjas, a través de la asociación entre ganadería y ecoturismo. Los investigadores citan ejemplos de África e India, que registraron un aumento en el turismo dentro de programas y proyectos de conservación.

El Pantanal.

 

 

Para Ailton Lara, que es empresario, fotógrafo y guía de turismo en la región de Porto Jofre, la demanda de turistas interesados en observar jaguares provocó un cambio económico en la región. Además, existen diversas formas de prevenir el daño. “Se puede colocar cerca eléctrica, para proteger el ganado, separar vacas pequeñas y más vulnerables, y utilizar razas más rústicas y agresivas”, explicó.

El Pantanal.

 

 

Por otro lado el eventual daño que causa el jaguar debe ser correctamente dimensionado, por cada 66 vacas que mueren en Pantanal, solo una es a causa del yaguareté, las otras 65 mueren por malas prácticas de manejo.

El Pantanal.

 

 

“Todo lo que construí hasta hoy fue con la ayuda de la onza. No existe ya ese mito del 'amigo de la onza', con un lado peyorativo. El amigo de la onza es amigo de verdad, la onza salva vidas. El turismo transformó la presencia de la onza: de haber sido amenaza, a ser una fuente de renta sostenible que beneficia a todos”, finalizó Lara.

La demanda hotelera también aumentó en promedio, un 24% entre 2015 y 2016, de igual modo que el número de guías especializados y de posadas, en los últimos 10 años. A su vez la población ribereña que trabajaba con la pesca pasó a formar parte del turismo de observación.

 

 

OBSERVACIÓN PACÍFICA

Un dato muy significativo es la familiaridad con la que los animales silvestres se conducen en entornos de observación, donde no se registra señales de hostilidad por parte del hombre. Esto permite mejores resultados para la observación en camionetas de safari fotográfico o en lanchas.

La Asociación Onçafari tiene como misión promover la conservación del medio ambiente y contribuir al desarrollo socioeconómico de las regiones en las que opera, a través del ecoturismo, la educación y los estudios científicos.

Para ellos la observación pacífica conlleva a la habituación, una técnica importada de Sudáfrica, que se ha utilizado durante décadas en el ecoturismo. Se trata de una interacción neutral entre humanos y animales, en la cual el enfoque no genera daños, ni beneficios.

 

 

Habituar animales no es sinónimo de domesticación, pero los mantiene totalmente salvajes y libres, sin que se sientan amenazados por la presencia de vehículos. Este proceso de habituación se desarrolló en colaboración con el Centro Nacional de Investigación y Conservación de Mamíferos Carnívoros (CENAP) y el Instituto Chico Mendes para la Conservación de la Biodiversidad (ICMBio), una agencia dependiente del Ministerio del Medio Ambiente (MMA).

Los datos estadísticos que Onçafari maneja son más que contundentes: 3.351 avistamientos de yaguareté, que traducido en porcentajes representa que el 98% de sus visitantes vieron jaguares en 2019. La tasa de ocupación en sus hosterías trepó 270%, el año pasado.

 

 

UNA RECETA APLICABLE AL IMPENETRABLE

Esta exitosa experiencia en el Pantanal, reforzada por el gran potencial que tiene la Provincia del Chaco con el desarrollo del turismo de naturaleza en el Parque Nacional el Impenetrable, abre un sinnúmero de oportunidades para el desarrollo económico de comunidades residentes, aborígenes, emprendedores, operadores y prestadores de servicios turísticos, etc.

Desde la Fundación Rewilding Argentina, la Directora de Prensa Marisi López, destacó al eco turismo como un aliado fundamental para la conservación de las especies y en particular, la del tigre criollo. “Nosotros tomamos lo de Pantanal como un modelo que se puede replicar acá perfectamente, en un territorio tan rico en biodiversidad, que ofrece altas posibilidades de observación directa y de rastros de especies emblemáticas como: el Yaguareté, Oso Hormiguero, Tatú Carreta, Pecaríes de collar y labiado, Aguará Guazú, Gato Onza, y Tapir, en el Parque Nacional El Impenetrable”.

 

 

 

 

Fuente: diariochaco.com.

Ref.: (*) Periodista ambiental.

 

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