NACIONALES
31 de marzo de 2025
Aumenta la nafta y el gasoil: cuál es el ajuste que se aplicará a los combustibles desde la medianoche


El precio subirá a partir de abril para compensar el ritmo mensual de la devaluación y un posible incremento de un impuesto. El despacho acumula quince meses consecutivos de caída interanual
Desde el martes 1° de abril habrá un nuevo aumento de los precios de la nafta y el gasoil en los surtidores.
El aumento en el que trabajan las petroleras no superará el 1,75% mensual promedio para sus combustibles, en línea con el movimiento de marzo, según dijeron a Infobae fuentes de YPF.
Durante marzo, se mantuvo la volatilidad en los valores internacionales del petróleo, algo que quita presión a nivel local.
El incremento servirá para acompañar el ritmo de ajuste mensual del tipo de cambio oficial -crawling peg-, de 1%, y una suba marginal del impuesto a los combustibles líquidos.
El Gobierno mantiene diferida la actualización del tributo desde mayo del año pasado, para evitar sumar presión a la inflación.
En el mercado esperarán que el primer paso de los incrementos sea de YPF.
La petrolera estatal concentra el 60% del mercado local y sus competidoras suelen aplicar subas en la misma línea.
En las estaciones de servicio de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) el precio actual de los combustibles por litro en YPF es el siguiente:
Super $1.173
Premium $1449
Gasoil $1.188
Euro $1.448
A esos precios, habrá que sumarles hasta 1,75% de incremento, en promedio a nivel nacional, que se aplicará a partir de este martes.
Desde su llegada al poder, Milei impulsó una liberalización del precio local de los combustibles tras el atraso que dejó la gestión anterior.
La nafta en la Ciudad de Buenos Aires pasó de $311 en noviembre de 2023, antes del recambio presidencial, a $1.173 en marzo de 2025, según el portal especializado Surtidores.
Esto representa un aumento del 277,5% nominal, muy por encima de la inflación acumulada en el período.
Sin embargo, la mayor parte de ese incremento se produjo en el inicio de la gestión libertaria; posteriormente, los aumentos se alinearon con el deslizamiento del tipo de cambio y la variación del impuesto a los combustibles.
De hecho, el Gobierno postergó de manera ininterrumpida, desde mayo del año pasado, la actualización del tributo basada en la variación trimestral del Índice de Precios al Consumidor (IPC) del Indec.
Las subas de este impuesto suelen trasladarse automáticamente a los surtidores, pero el Gobierno decidió posponerlas para evitar poner en riesgo la desaceleración de la inflación, a costa de resignar recaudación por más de USD 200 millones al mes, según cálculos de la consultora Economía y Energía.
La variación mensual del IPC en diciembre de 2023 fue del 25,5%, mientras que en enero pasado fue del 2,2%, la más baja desde julio de 2020. Si se actualizara el tributo, el impacto sería un aumento de $207 por litro en la nafta y $115 por litro en el gasoil.