Lunes 10 de Agosto de 2020

  • 32.8º
  • Despejado

32.8°

EL TIEMPO

POLITICA

16 de julio de 2020

Jorge Capitanich, gobernador de Chaco: “Un gobernante debe sufrir la angustia de su pueblo y nuestro pueblo ha estado muy angustiado”

Por Analía Argento // Infobae// El chaqueño, uno de los mandatarios más cercanos a Cristina Kirchner, pidió superar la grieta y dejar la pelea política. A diferencia del Presidente, habló de la angustia que genera la pandemia.

La provincia de Chaco es, junto con la Ciudad de Buenos Aires y la provincia de Buenos Aires, el distrito con mayor número de casos de contagio por coronavirus. En el último informe llevaba contabilizados 2.602 casos pero en la última semana hubo un fuerte descenso en los contagios que pasaron de un promedio de entre 40 y 60 a 25 diarios. El gobernador de la provincia, Jorge Capitanich, habló con Infobae sobre su plan para iniciar un ciclo de desaceleración de las restricciones y, fiel vocero y amigo de la ex presidenta Cristina Kirchner, destacó su rol como vicepresidenta a quien acompañó como jefe de gabinete entre noviembre del 2013 y febrero del 2015. Por las muchas polémicas que protagonizó en aquel momento, sorprendió su pedido para superar la grieta política, su “sueño” de una “concertación” entre todos los sectores “en vez de priorizar nuestra agenda para pelearnos”.

Sobre el COVID-19 el mandatario chaqueño se mostró prudente. “Hemos tenido un mejoramiento de la tasa de duplicación de casos y de la de contagio y R0 por debajo de uno” explicó sobre los indicadores “positivos”, además de destacar el “gran esfuerzo ciudadano” el aceptar las medidas de aislamiento.

Destacó que “en ningún momento el sistema sanitario colapsó y siempre tuvimos una tasa de ocupación entre el 22 y 28% del número de camas preparadas para atención de Covid19 en el Hospital Perrando”.

Dio muchas cifras de memoria y habló del respaldo recibido desde Nación a través del plan Cuidar, con refuerzo sanitario y recambio de personal cada 15 días; del plan Aislar y del Detectar. En total 248.000 personas se hicieron un autotest; 21.000 personas se hicieron test rápido o PCR; mientras que 13.800 casos fueron analizados a través de equipos especializados. “Hicimos un gran esfuerzo que nos permite ver el seguimiento de los casos. Hoy el número de consultas y llamados es menor y el número de casos es menor. La proyección es positiva pero requiere un trabajo días tras día”, agregó sin exitismo.

-¿Entonces flexibilizan pero con prudencia? ¿Reactivan actividades?

-Tenemos un sistema de regulación hasta el 24 de julio. Hay receso administrativo, escolar, legislativo y una regulación de la feria judicial. Hicimos una reunión con intendentes del área metropolitana (Resistencia, Barranqueras, Fontana y Puerto Vilelas) donde se concentra el mayor número de casos que nos permita establecer una agenda propositiva a partir del 24 de julio, de un modo progresivo, a través de 3 fases en 45 días de desaceleración. Significa evaluar todos los casos, comercios, gimnasios, bares, centros comerciales, escuelas de danza, cine, teatros, etc, Estamos trabajando con un principio esencial que es que no exista ninguna grieta que dificulte una salida progresiva, que podamos hacer que la salud sea lo primero, que participen todos los actores del sistema y que tengamos un amplísimo nivel de consenso. El 17 de julio nuestra idea central es establecer un análisis meticuloso de cómo sería el procedimiento en tanto y en cuanto estemos de acuerdo entre todos los sectores. Queremos un sistema transparente y si detectamos problemas de aumento de casos que podamos tomar las medidas correctiva correspondientes. La idea es generar las condiciones para que progresivamente vayamos estableciendo un sistema de desescalada hasta septiembre con amplísimo nivel consenso, sin grietas de ninguna naturaleza y con amplio acuerdo de todos.

-¿No le parece estar adentro de una película? Otros años hablaba mucho de política y ahora habla como un jefe de emergencias.

-Es una cuestión que nos afectó a todos. tuvimos una penetración de casos provenientes del exterior y evidentemente tuvo una expansión de carácter viral muy fuerte. Eso nos introdujo de una manera severa en una emergencia sanitaria que nos ha impactado en el desenvolvimiento de la actividad económica pero sobretodo en una tensión muy fuerte con el sistema sanitario, con un escenario social donde el miedo y la angustia se apoderó de la mayoría de los chaqueños. Hicimos el máximo esfuerzo para morigerar el impacto pero hemos tenido muertes que lamentar y hermanos que han sufrido. Estamos trabajando con mucho esfuerzo.

-Todo un aprendizaje para los políticos y todos los sectores trabajar sin grietas. De todos modos desde Buenos Aires al menos se ve que se profundiza la grieta... ¿Cómo lo ve?

-Yo lo que observo es que la Argentina y el mundo viven un tiempo donde no hay un lugar para la grieta ni un lugar para los desencuentros. Es necesario dejar de lado las rencillas y los desencuentros del pasado, es necesario unir la voluntad de todo el pueblo argentino no solo para superar la pandemia sino para ingresar en un programa de desarrollo productivo con equidad y con infraestructura que permita cumplir con una deuda social de años en Argentina. Siempre se observan sectores interesados en profundizar las diferencias pero allí es donde debemos entre todos, con todos y junto a todos, generar las condiciones para marcar la unidad que tenemos que hacer. Siempre quedan resabios del pasado, desencuentros por multiplicidad de opiniones, inclusive con enfoques diferentes respecto a cómo se sale de las crisis y se generan las condiciones de desarrollo. Se sale de una sola forma, con consenso, trabajo y producción. Si somos capaces de pensar sistémica e integralmente y trabajar un sendero para superar las restricciones energéticas, externas y logística; construir reglas fiscal, monetaria y cambiaria y construir una política industrial, de empleo para las economías regionales no cabe duda de que Argentina tiene una perspectiva de futuro. Lo tenemos que hacer con rigurosidad, disciplina, con mucha capacidad de articulación, de consenso y no incurriendo en las provocaciones sesgadas de una grieta que nos divide.

-¿Mauricio Macri y Cristina Fernández de Kirchner contribuyen o profundizan esa grieta?

-Yo he tenido la visión particular de que Cristina Fernández de Kirchner ha tenido una actitud muy constructiva en este tiempo, una actitud constructiva en el sentido de considerarse claramente en su rol de vicepresidenta, pasar a segundo plano en la política argentina y ayudar a construir unidad en la diversidad. Me parece que es una actitud que debe ser valorada. Y me parece que todo ex presidente tiene derecho a opinar porque en democracia es lo que debe primar pero a su vez también quienes fueron presidentes deben tener un rol muy importante en esa construcción. Muchas veces se habla solamente para una parcialidad. Argentina nos necesita a todos, de izquierda, derecha, socialistas, liberales, creyentes y creyentes. Y nos necesita a todos aquellos que ejercieron liderazgos en distintas áreas, es un ejercicio de inteligencia práctica, de construir unidad en la diversidad sin someternos a los condicionamientos del pasado. Es el futuro el que construye identidad para todos.

 

-¿Usted sigue queriendo presidir el PJ? Estaba en eso cuando estalló la pandemia.

-(Se ríe) Exactamente . La verdad es que tampoco quiero ser prenda de disputa de ninguna naturaleza. Si es una contribución para construir unidad en la diversidad con mucho gusto y si naturalmente impide construir unidad en la diversidad seré el primero en renunciar a esa posibilidad. Lo que me parece es que en esta etapa de la Argentina la gran contribución que tenemos que entre todos y con todos es no agudizar las contradicciones y segundo extremar la prudencia en lo que decimos y lo que hacemos porque la ejemplaridad es parte de lo que todos tenemos que hacer. Y tercero: una gestualidad, una construcción de carácter colectivo que nos permita darnos una oportunidad para construir unidad en la diversidad y terminar con las grietas del pasado que impide construir futuro.

-Usted fue fuerte defensor y vocero del gobierno de Cristina Kirchner. Aníbal Fernández, que también lo fue, acaba de decir que al Presidente le falta quien lo defienda de esa manera. ¿Cree que necesita un Capitanich, un Aníbal Fernández, o gobernadores y diputados y senadores que defiendan más la gestión?

-Eso depende mucho del liderazgo del Presidente y de su propia impronta. Cada líder político es distinto y tiene la capacidad para organizar a los actores del sistema de una manera diferente. Yo soy extremadamente respetuoso de las decisiones del presidente Alberto Fernández, tengo una relación de afecto personal y gran reconocimiento. Cada etapa requiere de protagonismos distintos. Eso depende del líder y su tiempo.

-¿Este tiempo requiere más moderación?

-Es probable. Es probable que tengamos que hacer todos un gran esfuerzo para no entrar en la agudización de las contradicciones. No porque deban ocultarse diferencias o visiones ideológicas contrapuestas. La verdad es que este es un tiempo de reflexión que necesita una mirada especial en el mundo. Estoy de acuerdo con que el mundo tenga que debatir las asimetrías en la distribución del ingreso, los problemas de las políticas del hambre, del desarrollo científico tecnológico, un sistema tributario inequitativo... Tratar de morigerar las tensiones no significa ocultar los problemas ni generar una perspectiva empática de decir que todo está bien, pero en la capacidad de entendernos entre todos podemos hacer una gran concertación. Sueño con un gran pacto político económico y social, con todos los partidos políticos, gobernadores, con empresarios y trabajadores que permitan mejorar la distribución del ingreso pero promover empleos de buena calidad e inversión productiva y tecnológica y que seamos capaces de producir bienes y servicios de los cuales nos sintamos orgullosos. Que de una buena vez en vez de priorizar nuestra agenda para pelearnos entre nosotros prioricemos nuestra agenda para tenernos más afecto, más reconocimiento y entender, como decía Martín Fierro, que hasta el pelo más delgado hace sombra en el suelo.

-Resistencia es la segunda ciudad con mayor índice de pobreza. Ya el ministro de Desarrollo Daniel Arroyo admitió que en septiembre las cifras serán aún mayores. ¿Le teme al índice de pobreza? ¿Creció en Chaco?

-Hay un dato objetivo, la pobreza requiere una análisis multidimensional, no solo del punto de vista de ingresos. Existe una pobreza estructural que tiene que ver con hacinamiento por hogar que se resuelve impulsando la capacidad de financiamiento a través de créditos hipotecarios para la clase media, media baja, y para los sectores populares con la construcción de viviendas que tiene un doble efecto en la generación de empleo y en el acceso a la vivienda digna. Inversiones para agua potable, cloacas, educación de calidad que con esta pandemia se ha visto notoriamente afectada, lo mismo que las condiciones de empleo y las condiciones de subsistencia en virtud de la informalidad laboral. Deben generarse las condiciones para resolver la pobreza en forma estructural. Estoy convencido de que un programa de desarrollo productivo y recuperación económica y desarrollo de infraestructura social básica va a generar un shock y alto impacto de recuperación rápida. Pretendemos que parte de la reestructuración de los servicios de deuda pública que tiene la provincia se vuelquen rápidamente a desarrollo productivo e inversión en infraestructura. Tenemos cerca de 50 proyectos productivos que implicarían la creación de 3000 empleos directos y otros indirectos. Y la ejecución de las obras pendientes en los próximos tres años y medio nos permitirán lograr un sueño colectivo, energía para todos, agua para todos, cloacas para mayor número, red de gas y fibra óptica para mayor número de chaqueños. Este año tuvimos una cosecha récord y para el 2030 nuestra meta es tres millones de hectáreas sembradas con 9 millones de toneladas cosechadas.

-Esperanza veo que tiene. Pero... ¿duerme bien en este contexto?

-Estos días y estos meses han sido muy complejos, muy complicados, con mucha angustia. Un gobernante debe sufrir la angustia de su pueblo y nuestro pueblo ha estado muy angustiado. En todo este tiempo avizoramos una recuperación de un horizonte de esperanza, ojalá Dios quiera que lo podamos hacer y salir de esta pandemia con más fuerza que nunca, con más fortaleza que nunca y con más ganas de trabajar que nunca.











 

Fuente: Infobae.
Link: https://www.infobae.com/politica/2020/07/15/jorge-capitanich-gobernador-de-chaco-un-gobernante-debe-sufrir-la-angustia-de-su-pueblo-y-nuestro-pueblo-ha-estado-muy-angustiado/


 

COMPARTIR:

Notas Relacionadas

Comentarios