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6 de julio de 2020

Chaco tiene patente del sistema de prelimpieza de algodón

El ingenio chaqueño no deja de sorprender. Esteban Doval logró el reconocimiento oficial del Instituto Nacional de la Propiedad Industrial –IMPI- a su invento del sistema de cosecha de algodón stripper con prelimpieza incorporada en la plataforma. Ahora, hizo la alianza con Bernardin para la fabricación de dicha plataforma.

SAENZ PEÑA (Agencia) -Inquieto, observador, persistente. Esteban Doval es un amante de las innovaciones. Luego de mucho tiempo de persistir en la idea de ofrecer mejoras en los sistemas cabezales de las cosechadoras de algodón, el tiempo le hace un reconocimiento: tiene la patente del sistema de “Prelimpieza del algodón dentro del cabezal de cosecha a lo ancho del mismo”.

“Aquí está, y es el número N°AR094526B1 del IMPI”, dice y muestra a NORTE RURAL el metalmécanico chaqueño. Hace tres años se sigue fabricando el cabezal en la planta de Bernardin.

Ahora, “la fabricación continuará con la firma a la que se le agrega el uso de la patente que nos otorga la exclusividad para fabricar los cabezales de cosecha con prelimpieza incorporada en la plataforma”, cuenta emocionado.

 

También tienen en agenda el proyecto de fabricación de una cosechadora Autopropulsada con arrolladora de última generación, para satisfacer la cosecha de grandes extensiones de una forma rápida y eficiente.

 

COMO EMPEZÓ LA IDEA

 

Los comienzos del sistema de cosecha de algodón stripper con pre-limpieza incorporada en el ancho del cabezal o plataforma que es la invención de Doval, avalada con un título de patente otorgado por IMPI, nació en el año 2007, en un viaje hecho con uno de sus hijos, Darío, en Reconquista, provincia de Santa Fe.

 

Mirando otros modelos, avanzó en la idea de instalar el limpiador dentro de la plataforma, para que el algodón arrancado fuera directamente al limpiador en el ancho de la plataforma, de esa manera se evitarían “tanto manoseo al producto cosechado y sería mucho más sencillo el sistema”.

 

Así comenzó la idea. Habló con gente que entendía del tema, con varios industriales de la zona. “Algunos me aprobaban, otros se me burlaron pero en definitiva nadie se quería jugar para probar y por cuenta propia no disponía de fondos para el proyecto, hasta que en agosto del año 2008 encontré la oportunidad de un convenio con Deppeler en Villa Ángela y comenzamos”, recuerda.

 

Para estar seguros del funcionamiento se fabricó una plataforma estática, porque fue después de la campaña algodonera, de un metro de ancho con acarreador y batea de acero inoxidable en lugar del caracol que usan todas las otras cosechadora, impulsada por un motor de 5 caballos de fuerza “y la alimentábamos de forma manual con un algodón tan sucio que no se pudo desmotar”.



 

SORPRESA Y MEDIA

 

“Cuando probamos, ni yo podía creer la eficiencia del proyecto y manos a la obra, se fabricó una cosechadora autopropulsada que era sobre chasis de una Sapucay que se compró a la firma que la fabricaba y había quebrado, y la llamamos Argento, con plataforma de 3,66 metros. Se la terminó en enero de 2009, como no había algodón en la zona la llevaron a Salta, donde la firma LIAG nos cedió un lote de algodón con riego para probar”, dijo.

 

“Los resultados fueron excelentes, y de manera inmediata, se fabricaron 19 cosechadoras autopropulsadas de las cuales 16 se exportaron a Venezuela y 52 cabezales que fueron instaladas en cosechadoras americanas que originalmente eran picker”, dice Doval.

 

“Luego, en agosto del año 2012 hicieron una sociedad familiar con sus hijos Darío y Sergio, un nuevo proyecto, que lo llevó a solicitar la patente del sistema de plataforma con prelimpieza incorporada en el cabezal”, agrega. “La firma llevó por marca el apellido Doval con un cabezal de excelente rendimiento y buena aceptación por los clientes”, dice.

 

SIN CRÉDITOS, SE PARÓ EL PROYECTO

 

“Sin embargo, la falta de créditos de bajo costo y años algodoneros sin margen para la compra de maquinarias no fueron los mejores, vendiéndose algunos cabezales acomodando los pagos con los productores, se fabricaron 12 unidades instaladas en cosechadoras americanas sin modificación de la máquina que originalmente eran picker”, dice el empresario instalado ahora en la ciudad de Juan José Castelli, Chaco.

 

TODO A PUNTO Y EL PROYECTO

 

Así, surgió la idea de volver a fabricar una cosechadora integral autopropulsada con arrolladora. “Pero una enfermedad que la venía soportando hace mucho tiempo se agravó y no me permitió seguir lo que nos obligó cerrar en el año 2015. El año 2016 varios clientes me llamaron queriendo encargar el cabezal pero no los pudimos satisfacer. Así que nuevamente buscamos una alternativa con empresas chaqueñas sin resultado, y finalmente nos asociamos con la firma Alfaterra que es la titular de la antigua fábrica de cosechadoras de granos Bernardin en San Vicente, Santa Fé, que data del año 1925 fabricando ese año su primer cosechadora de granos tracción a sangre”, recuerda.

 

Hace tres años se sigue fabricando el cabezal en Bernardin, las ventas debido a causas por todos conocidas fueron pocas, el año 2019 me notificaron que se me otorga la patente N°AR094526B1 del sistema de “Pre-limpieza del algodón dentro del cabezal de cosecha a lo ancho del mismo”, la fabricación continuará con la firma a la que se le agrega el uso de la patente que nos otorga la exclusividad para fabricar los cabezales de cosecha con prelimpieza incorporada en la plataforma.

 

 

Fuente: Diario Norte.

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